Toda la vida soñé que mi vida tuviera sentido. Tuve muchos maestros, personas a quien imitar, que seguir, tal como un payaso... Me he agotado de seguir caminos que tienen la medida de mis pies. Me he topado con un anillo que no le hace al dedo. Me he detenido y veo rostros sin gestos, ojos sin brillo. Tengo un camino frente a mí y me agrada, hay un nombre que resuene por el aire, se escucha muy dulce, se siente uno bien mientras camina y camina hacia allí, hacia el centro del nombre. Ya frente a frente me veo reflejado, y siento que pertenezco al nombre que resuena en cada piedra, aire, mar, fuego, en todos lados... Veo el abismo y salto como un niño hacia los brazos de un padre. Soy feliz mientras caigo y veo mi nombre reflejado en todas partes, todas partes, todas partes, todas partes...
San isidro, agosto 2006
Visitas pertinentes
Séneca
Especialmente para NO leer
No sé qué hacer
Sombra
Miedo
Mi hermana me soñó
Nieve
¡Nunca dejé de mentir!
Las partecitas
septiembre, 2007
agosto, 2007
julio, 2007
mayo, 2007
abril, 2007
marzo, 2007
febrero, 2007
enero, 2007
diciembre, 2006
agosto, 2006
julio, 2006
junio, 2006
mayo, 2006
abril, 2006
marzo, 2006
febrero, 2006
enero, 2006
diciembre, 2005
noviembre, 2005