estaba por salir a la calle cuando un señor se puso en su delante y le dijo que era su padre. ¿mi padre?, respondió. sí, soy tu padre, dijo el extraño hombre. nuestro amigo le miró y notó que este usaba un traje bastante grueso para la estación, tendría unos cincuenta y cuatro años, no usaba pelo, se lo rapaba, achinado, bajito, y una sonrisa medio tonta pero buena. ¿mi padre?, volvió a decirse nuestro amigo. y el extraño sujeto cogió un cuadernillo, un lápiz y se puso a escribir, y mientras lo [...]
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