no tenía hambre, sin embargo había toda una fuente en la mesa de casa. era extraño pues nadie mas que yo vivía allí, así que, cogí una silla y me senté en la mesa, y con las manos empecé a comer. era extraño comer cosas nuevas, como vísceras de perro, gato, rata, y esos ojos dentro de gelatina lo hacían verse medio surrealista pero mientras los comía, sabían bien... lo terminé todo. iba a pararme cuando escuché que alguien entraba a casa. ¿pero si sólo yo tengo llave y nadie mas que yo entra?, m [...]
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