escribiendo mis textos, me siento tranquilo. apago las luces, gateo hacia mi lecho y medito durante el resto de la noche, respirando el más hermoso poema, un solo aliento por cada vida...
Hubo una vez un niño que nunca envejeció. Sus padres, hermanos, amigos, mascotas murieron… Tan solo sus sueños y recuerdos llegaron siempre a su lado. Tenía los ojos más bellos. Una piel blanca y tersa. Cabellos negros. Vestía siempre todo de blanco, como un ángel. Le llamaban por ello “ángel”. Dueño de varias empresas. Tuvo varias esposas, hijos, nietos, bisnietos… Y todos el [...] Leer más...