fui a la biblioteca. me encontré con un chino, alto y con lentes, joven, vestía informal... pensé que era un chino cualquiera. seguí caminando cuando el chino se puso a mi lado. ¿es usted viejo?, preguntó. yo tenía 56 años y estaba flaco, sin pelo y acababan de operarme... asentí. el chino sonrió y le di [...]