le veo saliendo de su casa... con sus manos llenas de anhelos, abiertas como alas de pájaro... le veo apurado, tras el sueño de libertad, tremenda falacia... le veo llegar a lo lejos en un casa llena de hijos e hijas, con una mujer a la que llama esposa y que le llena sus momentos de algo así como realidad... en verdad, nunca ha salido de sus sueños, aún es un ser humano que se busca y se busca, así como hacen los dioses...