Viernes, 27 de julio de 2007
me picaba la mano derecha y me rasqué. vi un bulto marrón que no desaparecía, me asusté un poco. me rasqué un poco mas, pero nada, allí estaba la cosa marrón en mi mano derecha. cogí un poco de agua caliente y puse mi mano. así estuve por un momento. de pronto en ese momento llegó mi hermana y me vio casi desnudo con mi mano derecha en un posillo de agua. ¿qué haces allí?, me dijo. le expliqué de mi mano derecha y la cosa marrón. saqué mi mano y se la mostré... ¡es linda!, me dijo. ¿te gusta?, pregunté. sí, me dijo, me gustaría tener una en mi cuello como una perla marrón. es una verruga, le dije. ¿si? ¿qué porquería?, bueno, hoy es mi cumpleaños... ¿qué me vas a regalar?, me preguntó. no sé, primero quieren sacarme esta cosa marrón de mi mano, y luego, pensaré qué comprarte. porque mejor no medas dinero y yo misma salgo y me compro mi propio regalo, me dijo. le dije que estaba bien y que esperara un rato. saqué mi mano del pocillo fui hacia mi cuarto. busqué mi billetera y saqué unos billetes. se los di. gracias me dijo y se fue corriendo con el dinero en su bolsillo. yo volví a meter mi mano derecha en el agua caliente... sonó el teléfono. era mi madre, me decía que no me olvidara de ir a la casa para cantar el cumpleaños de mi hermana. le dije que sí, que iría por la tarde. colgué y seguí con mi mano derecha. no sé qué ocurrió luego porque me quedé dormido... tuve un sueño. unas personas venían hasta mi casa y con unos cuchillos me cortaban la verruga marrón, pero, esta, no salía, se metía mas adentro de mi mano por lo que me cortaban la mano mas y mas hasta que quedé con mi codo, pero la mancha era como una pelota con vida que se escondía hasta meterse dentro de mi mente. la vi, le pregunté qué es lo que deseaba. me dijo que no quería morir, que la salvaje, que eran la última estirpe de una colmena de hongos naturales de una ciudad perdida de este mundo. está bien, pero, qué hacemos con estos locos que están cercenando mis órganos. nada, dijeron, solo diles que deseas descansar un rato, entras al baño y te metes en una ducha, te metes y ya, el resto déjalo por cuenta nuestra. ok, les dije. entré a la ducha, la abrí y entré en ella. de pronto, vi que todo mi cuerpo se volví marrón, todo, apagué el agua pero esa cosa marrón seguía aumentando hasta meterse en todo mi ser... iba a gritar pero esas cosas dijeron: shshshshshshshshshs... quedé en silencio y luego, abrí los ojos. aún estaba en mi cuarto con mi mano suelta, con el agua regada por el piso y noté que la verruga había desparecido, totalmente de mi mano, pero, aún la pensaba y dudé que algún día desapareciera de mi mente. me vestí y salí corriendo hasta la casa de mis padres. apenas entré vi a mi madre con un pedazo de pastel. increíblemente era marrón. vi la torta y era de chocolate, marrón. no comí nada hasta que vino mi hermana y me preguntó por mi verruga. está bien, le dije y salí de casa sin que nadie se diera cuenta de mi ausencia. caminé hasta llegar a mi casa y entré. me miré la mano derecha y estaba totalmente limpia. respiré de tranquilidad y me fui a escribir, y escribí esto con una pluma de color marrón.


san isidro, julio del 2007

Publicado por joeblisouto @ 6:40
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios