Domingo, 26 de agosto de 2007
podría escribir cualquier cosa pero no, es mejor esperar, esperar a que todo empiece. mi vida se ha hecho como un chorrito de agua que sale de una piedra en las faldas de un mar o un balneario. me gusta pensar en esas cosas sin sentido, le dan a mi vida como una fuerza que destruye todas mis debilidades y me hace creativo, al menos escribiendo, y siento que puedo contarte tantas cosas, sueños, ideas, imágenes es decir, algo que jamás existirá.

las veces en que me hube sentido mal siempre he buscado un placer efímero, y cuando lo he hecho, me ha caído como una pared encima de mí. es así esto de los sentimiento de culpa. mi madre, es decir mi madre, la única que tengo y que se encuentra descansando con sus más de ochenta años en su cuarto acaba de comprarse una máquina de cocer. la veo distrayéndose, y luego, se echa a dormir, como siempre, pensando si quizá mañana despertará. la veo y siento lo mismo en mi vida.

esto que escribo está mal, muy mal, pero es así, no es una manera de gustar a nadie ni a mi mismo. es como si me esforzara en volar y salto y salto y salto tratando de elevarme y viajar lejos, ni siquiera, si es que lo consiguiese, sabría adónde. escribir es así para mí, un viaje, uno de esos del cual jamás volverás...

hace poco he releído muchos de mis textos y son muy buenos, me gustan, casi todos. me gusta sobre todo aquellos que pude sentirlos crecer lentamente mientras abrían sus pétalos como una rosa.

ya para terminar, decido no seguir escribiendo, me hace daño. pero, esa historia de un juez, de esos jueces que tienen que decidir entre uno y otro, como un Salomón. y este hombre se encuentra entre dos hermanos que quieren justicia y ambos le lloran y parece ser que tienen la verdad en sus manos. ¡justicia!, gritan al juez.

este se lava las manos y coge a uno y le dice que mate a su hermano, y así se librará. le da un puñal y le dice que lo haga. este suelta la daga y espera, espera un rato, luego la coge y se lo clava a si mismo. muere, cae como un trapo. el juez se lava nuevamente las manos y le dice al otro hermano: ya tienes lo que buscabas, puedes irte. el hermano coge a su otro hermano y se lo lleva, diciendo: no quiero nada, nada, tan solo deseo ver a mi hermano vivo, nada mas... de pronto, el juez le pide que se detenga y este se detiene. coge al hermano muerto y le pasa la mano en su herida, haciéndole resucitar al igual a Lázaro. este despierta y ve a su hermano llorando y ambos se abrazan y se van del palacio del juez. nuevamente el juez se lava las manos y se sienta en su silla y espera al siguiente hombre.

esta vez es una mujer totalmente desnuda y llena de marcas, tatuajes en todos lados. ¿qué deseas de mí?, le dice el juez. tu alma, responde la mujer. el juez baja la mirada y cierra los ojos, y espera un momento que se hace días, meses, años, una eternidad... y cuando abre los ojos, allí está la mujer, con las manos abiertas, mostrando su desnudez. ten, le dice el juez, y le entrega una planta con una flor. allí está mi alma, puedes quedártela. la mujer coge la bella planta y se la traga... el juez cambia de color toda su piel. el cielo se hace rojo, el palacio se vuelve negro y tan solo brilla el cuerpo de la mujer que empieza a reír como una demente. luego, detiene su loca risa y calla. ¡no!, grita y en ese instante las luces empiezan a despertar y su cuerpo se deshace como la arena, y un viento la recoge y la lleva a un desierto...

hay un hombre sentado, meditando en el desierto. coge un puñado de arena y la guarda en una bolsa. le echa una poca de agua y brota una planta con una flor. este hombre es nuestro juez. se levanta y levanta las manos hacia el cielo. todo cambia de color. las arenas se hacen su palacio y todo se llena de paz y canción. el juez se echa a descansar y cierra los ojos, y espera a que entre otro ser humano en la búsqueda de algo mas, sin saber que ya todo lo tienen. esto lo sabe muy dentro de ellos mismos, pero nuestro juez es como un espejo limpio que solo existe para eso, para mostrar a quien lo desea, quién en verdad es...

un lindo texto. lo he terminado o lo han terminado, no sé. es para ti, aunque no sé quién eres.



san isidro, agosto del 2007

Publicado por joeblisouto @ 5:57
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