Miércoles, 26 de septiembre de 2007
he dejado de escribir varios días, meses o semanas quizá, no lo recuerdo, aunque no importa el tiempo que pasa cuando mi vida se llena de cosas que veo, siento, gusto, ecsétera... las cosas que suceden en mi día a día son diferentes, podría describir las cosas que suceden pero observando a cada ser que se cruza por mi vida, observo que acad uno tiene tanto que decir, contar, escribir si gustasen, no lo sé en verdad... aún así tengo algo que decir. el sexo no lo es todo para la vida, uno puede dejar de lado todo ello y vivir con diferente pasión. ese es mi caso. adoré tanto a la belleza de una mujer pero viéndolo con el tiempo, todo es como las flores del jardín... todo perece, acaba y llega a ser el polvo por el cual pisamos y hemos venido. y si es así, qué podría decir, nada. tan solo los días que aún conservo y que suceden tanto y con tanta magia.

vi a mi padre de noventa años. es un niño, o simplemente un anciando. le vi y me dijo muchas cosas como que le gustaba verme todos los días. le dije que no me era posible. se molestó y dijo que era mi padre y que le debía un poco de mi tiempo. le miré y sentí desprecio por él. le dije que vendría díariamente. mentí. la gente le gusta vivir de ilusiones, de mentiras piadosas, es así...

la media noche está encima de mí. podría escoger ver una película pero, ya no tengo ganas de esto. me gusta mas mirar mis libros o escribir como lo hago en este instante. seguro que ustedes que leen estas páginas diran que no tiene sentido lo que leen. es verdad. estoy viajando sin destino visual. experimento con las letras. no deseo agradar a nadie. tan solo escribo sin pensar...

las horas suenan con el reloj de mi cuarto. los perros duermen y yo aún sigo escribiendo, es verdad, sigo escribiendo y nunva seré nada. me encanta esa idea, la de no ser nada... desparecer como quien nunca toco estas páginas... les amo en siliencio, y les deseo que sus vidas sean ricas en salud, amor y dinero. sobre todo amor y salud... todo lo demás viene tras de ellos dos...

hubo tiempos en que mis ideas y sueños brotaban como el petroleo del oriente, pero ahora no. me siento libre de ello. aunque siento que podría escribir cualquier cosa, como la historia de dos duendes. uno de cabellos de oro, y el otro sin un solo pelo. ambos del mismo tamaño y ambos músicos de la noche. se sientan sobre la ventana de mi cuarto y tocan sus flautas. les escucho y me digo si no son mas que una ilusión. uno de ellos, el calvo me mira y dice que crea lo que ve o imagina. de eso se alimentan los personajes de mis historias... le miro y les dejo con las manos llenas de hojas de colores. corro hasta llegar a la ventana de mi cuarto, que queda en el octavo piso de un edificio y tiro todas las páginas de colores.

veo como caen y noto que la gente que está abajo, miran, atentamente, miran cómo los colores les llegan a sus manos y los guardan bajo sus maletas. les grito que no hagan eso, pero no pueden escucharme. les veo desaparecer a medida que llega la noche y vuelvo a mi mesa y escribo, como siempre, en silencio y en total paz... lo juro...
Publicado por joeblisouto @ 8:36
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