Sábado, 29 de septiembre de 2007
Hubiera podido irme a ver una película, pero decidí que no. Cogí mi mochila, mi cámara y caminé hasta llegar a la casa en que viviera desde que nací. Toqué el timbre. Salió un niño de cuatro años. ¿Si?, preguntó. Yo nací aquí, le dije. El niño me miró a los ojos y por un momento sentí que ese niño era yo, y que él estaba mirando a un extraño, una visión, o un cuento de niño... Adiós, le dije y yo mismo cerré la puerta. Al poco rato observé que una señora y un señor (sus padres quizá), salían a buscar o a ver de quién o de qué se trataba. Me escondí. Saqué mi cámara y disparé. No se dieron cuenta porque todos ellos estaban de espaldas, menos el niño que me miraba a la distancia, como quién ve una estrella fugaz... Volví a enrollarme como una culebra, pero abrí desde mi sitio los ojos y noté que el niño no me acusó. Al poco rato, todos entraron a la casa y yo salí del escondite. Antes de irme me fije en una de las ventanas. Sal, pensé. Y vi que la ventana del segundo piso se iluminaba, y salía el rostro oscuro del niño a mirar, como quien ve una estrella fugaz... Ese niño, el mismo que era yo hacía más de cincuenta años atrás... soñaba, visionaba, o escribía una historia que dejaría en el baúl de la inconciencia. Sonreí y disparé otra foto, directo hacia la ventana con el niño. Luego, fui caminando hacia cualquier cine... Entré, me senté y apenas cerré los ojos quedé dormido toda la película. Un hombre me despertó. Me levante y fui caminando hacia mi casa. Abrí la puerta y subí las escaleras. Todo estaba en silencio mortal, menos mis pasos y mi aliento. Magia. Vivir era eso, y el recordar era otro milagro, y escribirlo una canción... Miré las fotos tomadas y las borré. No quería más sueños, ilusiones, historias escrita. No quería mas que magia, y algo mas para escribir, nada mas...
Publicado por joeblisouto @ 23:23
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