Jueves, 18 de diciembre de 2008

"amanecía..., pero aún el sinsabor en la boca existía”. se preguntó muchas cosas, como: si el día que llegaba tendría algo hermoso para él; sí la tarde estaría llena de respuestas; si sus textos llegarían a existir mas allá de su existencia... detuvo sus pensamientos y observó la ruma de hojas escritas sobre su mesa de noche y escritorio. recordó sus nueve inéditas novelas, sus miles de poemas sin ordenar, su infinidad de ensayos y cuentos aún en borrador... recordó su nombre de escritor; el inicio de este intenso destino... pensó si existiría vida mas allá de la muerte. recordó su edad. saltó del lugar en que se hallaba y fue hacia el baño. se  miró al espejo y se dijo que no era nadie. bajó la cabeza y se dijo una vez mas que nada de todo lo soñado sucedería en vida, que moriría como tantos otros que polvo fueron y polvo se convirtieron. salió a la sala de estar y vio todas las fotos de su familia: su madre, padre, hermanos, amigos, perros, él mismo en tiempos desafinadamente lejanos, mas allá del tiempo como para volver a saborear. suspiró y no quiso laborar como siempre. llamó a su jefe y pidió una semana de licencia. su jefe aceptó. colgó y se preguntó si esta vecina noche estaría llena de inspiración para crear. recordó las palabras de su fallecido maestro: ¡eres un genio!. un genio, se dijo, un genio dicen que es alguien que escribe mucho, y trabaja mucho. recordó la fórmula de los viejos escritores: 10% de inspiración + 90 % transpiración = arte. pensó que mejor olvidarse de todo y esperar o empezar o volver a escribir. se puso sobre el escritorio y escribió un poema especial... terminó y escribió un cuento muy corto. puso las hojas sobre las demás y luego de sentarse sobre una banca, encendió la televisión. nada, no daban nada especial. la apagó y cogió un libro para leerlo sobre la cama. el argumento trataba de un escritor que desea saber si en un futuro lejano, luego de muerto, sus obras llegan a ser reconocidas... le interesó, identificó y leyó el libro con frenesí. al inicio del libro nota que tiene las mismas preguntas que él. relee el nombre del autor y se da cuenta de que era uno de sus libros, pero, ¡no recuerda haberlo escrito ni editado jamás!. al final, en la parte mas intensa, el personaje huye de la ciudad y mediante una carta dejada al resto de su familia anuncia su desaparición y muerte segura... pasan los años, se esconde bajo otro nombre y cuida intensamente su salud. llega a tener mas de cien años, quién sabe si fue “esa” la motivación de su larga existencia. lee que el personaje de la obra va en busca de uno de sus libros, averiguando si lo han publicado... revisa en una computadora sus datos y ve su nombre de escritor. se alegra mucho, demasiado y se dice: ¡lo he logrado!. el personaje revisa la vida del escritor y nota que ha fallecido hacía mas de cuarenta años. busca sus obras más notables, las editadas. descubre que tan solo un libro de ficción ha sido publicado y tenido cierto éxito y reconocimiento de parte del círculo de escritores y lectores notables. no está mal, piensa. decide actuar y desempolvar su identidad de escritor. va hacia una biblioteca y pide el libro de su autoría. le dan una tarjeta en la biblioteca y va en busca de la obra. la encuentra. la va a tocar pero se halla en la parte mas alta del estante de libros. coge una escalera, sube, ve el libro, está sucio, empolvado, lo va a coger cuando siente mareos y una lejana y extraña voz que nace del fondo de la biblioteca. toca el libro y siente que desfallece. cae, cae, y en su profunda caída, logra abrir la primera página... lee: "amanecía...

 

san isidro, diciembre de 2008


Publicado por joeblisouto @ 4:29
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