Jueves, 04 de marzo de 2010

tenía cerca de veinte años cuando todo comenzó para mí... las vacas salieron del establo y se fueron para siempre. toda mi familia me gritó, para luego pegarme sin parar... tienes que encontrarlas, me dijeron todos a voz de cuello. aún estaba medio tarado de tanto golpe. me levanté y les dije que sí, que sí lo haría... toda mi familia se dio la media vuelta y entraron a la casa, dejándome solo con la noche y con la pesada responsabilidad de devolverles sus cinco vacas... cogí mi báculo y partí, poco antes de que amaneciera. luego de cinco día, llegué a un lugar jamás visto por mí. todo era verde, rodeado de mucha agua y enormes árboles, y un mar de aves de colores y tamaños variados... pensé que eso era el paraíso. de pronto, no lejos de allí vi a las cinco vacas, pasteando junto a un sinnúmero de perros... corrí y apenas llegué, cogí a una de las vacas para volverlas a mi hogar... uno de los perros se puso en mi delante, mostrándome todas sus muelas... luego todos los perros me rodearon, parecía que estaba al borde de la muerte... solté a la vaca y los perros se fueron con ella, como si la calmaran... quedé parado y sin saber qué hacer... tenía sed y mucha hambre. fui a uno de los árboles y cogí una fruta, la comí sin parar, sabía deliciosa... vi el lago que estaba a un lado de la hermosa encalada y corrí hacia ella... fue extraño, pues sentí el sabor del agua diferente a todas las aguas del mundo, esta era como si tuviera fuerza, o un calor muy especial... terminé y me sentí tan satisfecho que me eché a descansar... cuando abrí los ojos quise pararme, pero me horroricé al ver que mi cuerpo no era el mismo, ahora era como un animal, lleno de pelos, lleno de olores y fuertes impulsos por correr sin parar... corrí hacia el lago y pude verme reflejado, sí, aún era la misma persona, pero cuando miraba mis manos, estas estaban llenas de pelos, y no corría sobre dos piernas, sino, sobre las cuatro extremidades... soy un perro, pensé... lentamente me di cuenta de que era observado por todos los animales del lugar... no me sentí identificado, así que decidí irme del lugar... caminaba rumbo hacia la salida de la encalada cuando percibí las miradas de todos los animales de aquel bello lugar... seguí adelante y apenas los perdí de vista, noté que volvía a caminar sobre mis dos piernas... miré mis manos y volvieron a se las mías... me detuve a pensar en qué debería decirle a mis parientes, pero, mejor no vuelvo nunca mas... caminé en otra dirección y no me detuve en ninguna encalada ni vallecito, por mas que fuera terrible o hermoso... tan solo quería empezar todo de nuevo... fue extraño, pues, jamás llegué a ningún pueblecito, mas bien, aquella encalada pareció extenderse mas y mas hasta envolver todo a mi entorno... lo asumí como quien le toca algo destinado para el resto de su vida. eso sí, nunca más bebería de sus aguas... me gustaba ser como siempre era... ¿las vacas?... eso fue más extraño, pues, cuando llegué al mismo lugar, no pude verlas... y cuando me acercaba a mi casa, las vi, encerradas como de costumbre... mientras mi vida era la de un observador constante, sorprendiéndome todos los días del resto de mi vida...


Publicado por joeblisouto @ 20:27
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